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BOLETIN NORTINO REBELDE

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martes, 03 de enero de 2006

Celco arremete contra tierras mapuches

Por nortinorebelde a las 8:09 | COMUNIDAD MAPUCHE
La empresa Celulosa Arauco y Constitución S.A., propiedad de Anacleto Angelini, anunció finalmente la construcción de un polémico ducto de evacuación de desechos tóxicos en la costa de la X Región. La arremetida empresarial se realizó bajo el absoluto sigilo, sin que ningún organismo público con competencia en la materia se pronunciara, tales como la Corporación Nacional del Medio Ambiente (Conama) y la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi), quienes en teoría tienen la obligación legal de proteger las tierras y las comunidades hoy amenazadas


Por Mapuexpress y Azkintuwe Noticias / Lunes 2 de Enero de 2005

GULUMAPU / La empresa Celulosa Arauco y Constitución S.A. (Celco), propiedad del magnate italo-chileno Anacleto Angelini, anunció por la prensa el pasado 28 de diciembre de 2005, que ha definido - por si y ante si- que la zona de instalación del polémico ducto de evacuación al mar de desechos tóxicos de su Planta de Celulosa en Valdivia, será donde habitan comunidades mapuche-lafkenche, conocida como Punta de Chan-Chan y Alepue. La determinación de la empresa reabre nuevamente un conflicto que ha puesto en evidencia las debilidades de la legislación ambiental chilena.

Cabe mencionar que durante todo el año 2005, Celco estuvo buscando afanosamente una depresión geológica en los cerros de la cordillera de la costa entre Niebla y Toltén, que permitiera el paso del ducto desde la Planta Valdivia. Una salida que al mismo tiempo fuese un área de bajas resistencias sociales. Las posibilidades geológicas eran, según sus potencialidades, Mehuin, Queule, Tolten (Nihue) y Punta de Chan-Chan.

En las tres primeras áreas geográficas se encontró con una férrea resistencia al ducto por la alianza entre pescadores, comunidades mapuches y pobladores costeros, lo que causó que finalmente la empresa se decidiera por el sector de Punta de Chan-chan, a pesar de que geológicamente es la zona menos apta de las 4 alternativas.

Un hecho a considerar ante la decisión unilateral de Celco de llevar su ducto a esta zona, posiblemente sea por la presencia de comunidades lafkenches aisladas, con poca articulación con otros referentes de la zona centro norte. Así, mientras se desviaba la atención hacia Mehuin y Queule, con barcos y distractores, especialistas de la empresa comenzaron a explorar Punta de Chan Chan.

Por antecedentes recabados recientemente, la decisión de Celco ya habría estado tomada en octubre de 2005. La prueba más notoria de esto,es que Celco procedió a hacer pedimentos mineros en el Juzgado de San José de la Mariquina (Provincia Valdivia) para proteger la franja de trazado del ducto. Tales pedimentos salieron publicados el 10 de noviembre de 2005 en el boletín oficial de minería, cuyo trazado abarca más de 4.000 hectáreas de subsuelo, la que fue registrada a nombre de Mario Osvaldo Urrutia Yañez, en representación de Celulosa Arauco y Constitución S.A.

Entretanto, las comunidades mapuche-lafkenches han sido objeto de una intensa presión, lo que se ha evidenciado a través de la visitas "casa por casa" que han hecho delegados de la empresa a la zona para neutralizar “oportunamente” posibles oposiciones al proyecto. Sin embargo, a pesar de este escenario de presiones, recientemente reaccionaron el Comité de Defensa del Mar, la Asociación Gremial de Armadores Cerqueros de Valdivia (Acerval), comunidades mapuche de la Identidad Territorial Lafkenche del borde costero y organizaciones sociales y productivas de las octava, novena y décima regiones.

Todos ellos exigieron un pronunciamiento oficial y claro de parte de los candidatos presidenciales Michelle Bachelet (Concertación de Partidos por la Democracia) y Sebastián Piñera (Alianza por Chile) respecto a su posición frente al eventual ducto al mar de la planta de Celulosa, anunciando y garantizando desde ya que no permitirán "ningún ducto" en sus tierras costeras.

En el más absoluto sigilo

La arremetida de la empresa se realizó bajo el absoluto sigilo, sin que ningún organismo público con competencia en la materia se pronunciara hasta la fecha, tales como el Servicio de Mineria, la Corporación Nacional del Medio Ambiente (Conama) y la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi), quienes en teoría tienen la obligación legal de proteger las tierras y comunidades mapuches amenazadas por Celco.

A diferencia de esto, los asesores “ambientalistas” de las candidaturas de los presidenciales Bachelet y Piñera han levantado polvo con sus declaraciones en los últimos días con respecto a la planta de celulosa de Celco. Una de ellas fue la del director del Instituto de Ecología Política (IEP), Manuel Baquedano, al señalar que un ducto al mar sería "inevitable", lo que generó la inmediata reacción de organizaciones mapuche y ambientalistas, quienes respondieron a Baquedano cuestionando el comportamiento ético de su organización.

"Es inconcebible que personas que se dicen defensoras del medio ambiente sean capaces de considerar de manera inescrupulosa en sus planteamientos una alternativa como la salida al mar del ducto de la celulosa Celco a costa de la destrucción del patrimonio, la soberanía marítima, los recursos marinos, todos los ecosistemas y de la calidad de vida de las comunidades Mapuche Lafkenche y de poblaciones costeras”, le señalaron en una reciente declaración la Agrupación Mapuche Konapewman y el equipo de trabajo de territorialidad de la Coordinación de Identidades Territoriales Mapuche.

Considerando estas opiniones, se ha venido sosteniendo que la descarga de los desechos tóxicos de la celulosa en la zona costera abarcaría desde la provincia de Valdivia, en la décima región, hasta la provincia Arauco en la octava Región, Punta de Tirúa, gatillando que organizaciones mapuche señalen que tanto Alepue como Chan-Chan no se encuentran solos, reafirmando el conjunto de las organizaciones su rotundo “No al Ducto”. Es importante señalar además que desde esta zona de inminente conflicto, en Alepué, es originario un conocido e ilustre poeta Mapuche, Leonel Lienlaf.

Los versos del poeta Lienlaf, son ahora el canto de un pueblo, pueblo que deberá defenderse de una nueva amenaza en su territorio: "ka feipituan ñi mongelen / ñi ülkantumeken / kachill kiñe trayen / mollfüñ trayen / Ramtuafin ti antü / ¿chew küpaimi? / rupale tripantu / ka feipituan / Alepue mapu küpan pian / amulen, amulen / alüpu puan / doy ayeple wanglen" ( "Volveré a decir que estoy vivo / que estoy cantando / cerca de una vertiente. / ¡Vertiente de sangre! / Le preguntaré al sol de donde viene / y si pasan los años / repetiré lo mismo / Vengo de las tierras de Alepue diré / Avanzo Avanzo / quiero llegar muy lejos / más allá del umbral de las estrellas").

Conflicto en Argentina

Pero no solo en territorio mapuche el grupo empresarial de Anacleto Angelini hace noticia por sus polémicos "ductos" que contaminan extensas zonas geográficas y acaban con las expectativas de vida de amplios sectores de la población local. La muerte de dos obreros de la planta de Celulosa Alto Paraná S.A. de Misiones, Argentina, también propiedad de Angelini, dejó al descubierto un ducto irregular que vertería en forma clandestina residuos industriales líquidos sin tratamiento desde el complejo productivo hasta el río Paraná.

Según consta en la información publicada este 19 de diciembre en el diario digital Momarandu de Corrientes, los dos funcionarios cayeron a un piletón de depuración de líquidos del complejo forestal, pero sus cuerpos sin vida aparecieron posteriormente en el río Paraná, situación que dejó al descubierto una conexión o tunel no declarado entre la piscina de decantación y el curso de agua del río Paraná. A raíz de la grave situación, la Cámara de Diputados de Argentina solicitó un pedido de informes al Poder Ejecutivo de las circunstancias en que se produjo el deceso de los dos funcionarios de la empresa Alto Paraná S.A. (del grupo chileno Arauco).

Según consta en el diario digital Momarandu de la ciudad de Corrientes, la empresa de celulosa Alto Paraná produce 350.000 toneladas de celulosa de fibra larga, blanqueada, en dos tipos: Kraft para papeles de impresión y escritura, tisúes, y celulosa Fluff para productos absorbentes. El proceso para obtener es conocido como proceso ácido. En teoría este proceso tendría que ser hermético, con la recuperación total de los productos químicos involucrados, pero los escapes son frecuentes. "La sustancia que produce el olor característico que emite este tipo de plantas no es otra cosa que ácido sulfhídrico", indica el medio digital.

En este proceso blanqueador la planta de celulosa solía utilizar cloro, y "aunque hizo promesas de cambiarlo a oxígeno, algunos observadores insisten en que utiliza un proceso llamado ECF del que emana dióxido de cloro, un producto peligroso, pudiendo producir muerte, asma químico y otros males", agrega.

El medio también hace mención al desastre ambiental provocado en el río Cruces en la ciudad de Valdivia, lo que provocó el cierre temporal de la planta y el inicio de un largo conflicto "Este mismo proceso estuvo en la raíz de un desastre ambiental en Chile en febrero de 2004, cuando la puesta en marcha de una fabrica de pulpa de celulosa en Valdivia, causó la destrucción del santuario de la naturaleza Carlos Anwandter en el Río Cruces", señala el informativo / Azkintuwe

* Fuentes: Mapuexpress, diario Momarandu de Corrientes.


PERIODICO MAPUCHE AZKINTUWE / http://www.nodo50.org/azkintuwe

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