lunes, 28 de noviembre de 2005
Por nortinorebelde a las 12:01 | C H I L E
LA DIGNIDAD NO SE VENDE
Manuel Paiva
Con esa frase los dirigentes del Sindicato de los ex Tripulantes Pesqueros, se despidieron de Felipe Sandoval, Subsecretario de Pesca, quien se burlo de ellos, en la reunión sostenida el jueves 24 de noviembre recién pasado. Son 300 trabajadores de la pesca industrial de la octava región que se encuentran en Santiago desde hace más de una semana. El martes 8 de noviembre salieron marchando desde Talcahuano con rumbo a la capital del país, dispuestos a cobrarle al gobierno el acuerdo del protocolo firmado el año 2003 a raíz de la crisis del jurel, en la qué, el Estado regularizo la captura de este pez, bajando de 4 millones de toneladas anuales a poco más de 1 millón. Producto de la decisión estatal, la que quedó regulada mediante la ley n° 19.849, fueron miles los tripulantes pesqueros que quedaron cesantes a lo largo del país .
El año 2003, los tripulantes pesqueros de la octava región a partir de la movilización obtuvieron un protocolo de acuerdo con el gobierno, en el cual, con la firma del Subsecretario de pesca, el Ministro de Economía y la Comisión de Pesca, estos se comprometían a otorgar a los trabajadores que quedaban cesantes: capacitación para iniciar reinserción laboral, subsidios para proyectos de producción, becas escolares para los hijos, acelerar los procesos de jubilación y otros. Hoy cuando ya estamos finalizando el año 2005, nada de esos acuerdos se han cumplido, por ello, en Talcahuano y Coronel, 900 familias ligadas a los tripulantes pesqueros se encuentran sin ninguna entrada económica que les permita sobrevivir, sin embargo, los empresarios transnacionales y los parlamentarios que se han beneficiado con la "ley larga" (denominación de la ley 19.849) gozan de los privilegios que les reporta los miles de millones de dólares que anualmente se embolsican.
Días atrás, un dirigente afirmaba al diario El Sur de Concepción, que en los últimos meses se han suicidado 42 trabajadores cesantes, correspondiente a la pesca industrial y artesanal en la Región Octava, el viernes 25 de noviembre, en una manifestación de los trabajadores pesqueros frente a la moneda, se intentó suicidar en plena vía pública, uno de los integrantes de la comisión que se encuentra en Santiago y yace hospitalizado en la asistencia pública.
Todas las actividades que han realizado los trabajadores pesqueros en la capital del país, desde el momento en que arribaron el jueves 17 del presente. Han sido celosamente ocultados por las autoridades y los medios de comunicación. Ningún candidato, de aquellos que en estas épocas eleccionarias tienen absolutamente empapelada la ciudad y que se pasean por las calles verboseando sobre las desigualdades sociales, (mal que descubren solamente cuando existen elecciones) ninguno de ellos ha osado acercarse a los trabajadores para escuchar sus demandas como personas, o como antiguos miembros de una rama productiva de la sociedad, es más, hasta los propios dirigente de la llamada Central Única de Trabajadores, les dio con la puerta en las narices y se olvidaron absolutamente de la solidaridad laboral. ¿Será que los trabajadores pesqueros no reportan buenos dividendos en votos en las elecciones?
Las autoridades locales han visto con nerviosismo como los tripulantes intentan conseguir entrevistas para que los escuchen y se pasean por la ciudad para llamar la atención, por ello, para evitar que sean vistos en calles y plazas, optaron por llevarlos a un galpón que se encuentra escondido a la salida sur de la Comuna de Santiago Centro. Recién en las últimas horas, las organizaciones poblacionales están tomando conocimiento de la existencia del conflicto y se dan los primeros pasos para organizar la solidaridad popular. Esta nota es parte de las acciones de solidaridad que se empiezan ha emprender. Son 300 personas, algunas de ellas mujeres y niños, se encuentran arranchados en la calle Arturo Prat n°2528, casi esquina de la calle Silva, limitando con la Comuna de San Joaquín.
Urgente: apoyar distribuyendo la información del conflicto, acompañarlos en las movilizaciones, recopilando alimentos y hacerlos llegar al lugar para la olla común, ropa de niños, revistas, libros y algún cantor que vaya a guitarrear en las tardes y lo más importante. Conseguir un lugar más central, donde los compañeros puedan hospedarse y tengan las posibilidades de llamar la atención de la opinión pública, hay que romper el cerco de la desinformación. Está claro que solo los marginados somos capaces de apoyarnos entre sí, ayer fueron los deudores habitacionales los que dentro de su desesperación estuvieron en la calle, días después fueron los allegados de Nuevo Amanecer, más adelante serán los expropiados por el proyecto de modernización urbano, seguirán las personas de la tercera edad en la búsqueda de una jubilación digna, los jóvenes en la lucha por no ser detenidos y encarcelado antes que terminen la educación básica.
Las movilizaciones de los marginados del modelo recién se están iniciando, con el tiempo se multiplicaran. Existe la necesidad de afinar una red de solidaridad popular, a partir de las organizaciones sociales y políticas que se encuentran dispersas por las ciudades, conservando el respeto de la autonomía de cada una. Es necesario fortalecerlas, vincularlas con la vecindad, crear lasos de coordinación para debatir el quehacer y emprender acciones de apoyo frente a los problemas que van ha seguir surgiendo, como consecuencias del modelo de sociedad que hemos dejado que se levante impunemente ante nuestros propios ojos. Los grandes empresarios en colaboración con los coimeados políticos tradicionales ordenan y desordenan un modelo de sociedad a su entera satisfacción económica y los afectados les avivamos la fiesta. ¡Basta de inmovilidad! hay que crear a lo menos conciencia crítica al interior de la marginalidad.
¡Por el momento, solidaridad con los ex tripulantes pesqueros de Talcahuano y Coronel que las autoridades de la Región Metropolitana los mantiene escondidos en un apartado callejón de la Comuna!
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