
Es lamentable que muchos jóvenes nos estemos yendo de nuestro querido San Juan porque al Gobernado Gioja no le importe la vida de nadie. Todos saben que Barrikc está haciendo desastres en la en la provincia, pero la desesperación que causa el hambre y la pobreza a un padre que no tiene el plato de comida en la misa, llega a combeertirse en una prostituta que se vende por la necesidad.
Ahora es triste como la mala dirección en la política argentina, la corrupción y la ignorancia favorece al enriquecimiento de estos genocidas. Duele entrañablemente el silencio de las instituciones en las que la gente deposita su confianza, por saben bien de las futuras concecuencias, pereo los callan con dinero y gas oil. Callan también los medios de comunicación, quienees no sólo tieenen el derecho de informar sino que más les debe pesar la obligación de gritar la verdad. Las universidades que conocen del tema, no sólo debe ser un criadero de parásitos sino que es acá donde se tienen que hacer ver.