lunes, 28 de marzo de 2005
Por nortinorebelde a las 21:23
La República (Uruguay) Jueves 24 de marzo, 2005.
www.larepublica.com.uy
Repudiaron su presencia en el territorio norteño por ser un notorio
violador a los Derechos Humanos
Comienzan en Brasil campaña contra "asilo" pedido por el coronel
Cordero
Integrantes de la llamada "Comisión del Acervo de la Lucha Contra la
Dictadura", que tiene sede en la ciudad de Porto Alegre, capital del
estado brasileño de Río Grande del Sur, iniciaron en Argentina, Brasil y
Uruguay una campaña de mensajes por correo electrónico para impedir que
el gobierno del presidente Luiz Inácio "Lula" Da Silva conceda al
coronel (r) Manuel Cordero el estatus de "asilado".
Los activistas brasileños "repudiaron la presencia" del coronel (r)
Cordero en Brasil por ser un "notorio violador de los Derechos Humanos", y
por su "comportamiento criminal y su participación activa en el proceso
dictatorial de América Latina" conocido como "Plan Cóndor", cuya
implementación se llamó "Operación Cóndor".
Un correo electrónico en tal sentido ya fue enviado a Amnistía
Internacional Sección Uruguay; Instituto de Estudios Legales y Sociales del
Uruguay (Ielsur); Servicio Paz y Justicia Uruguay (Serpaj); Universidad de
la República Oriental del Uruguay; Madres y Familiares de Uruguayos
Detenidos Desaparecidos, así como al Programa de Patrimonio Documental
Memoria Abierta, de la ciudad de Buenos Aires, capital de la República
Argentina.
El mensaje electrónico
"Precisamos de todos para que nos ayuden a divulgar y denunciar
urgentemente, junto a la opinión pública, la historia del represor uruguayo
Manuel Cordero. El mismo está solicitando junto al gobierno brasileño el
estatus de asilado político pues, según él, está sufriendo 'persecución
política' en el Uruguay", advirtió el mensaje electrónico de la
organización humanitaria brasileña.
El mensaje afirmó que "es importante que se sepa" que "Cordero es
acusado por la justicia argentina por crímenes cometidos en ese país contra
los Derechos Humanos, durante la última dictadura militar" y que
"Cordero es acusado por la justicia uruguaya por el delito de apología del
terrorismo de Estado".
La declaración
El grupo de activistas brasileños manifestó además en una declaración
pública su "indignación" ante el "comportamiento criminal" del coronel
(r) Cordero, a la vez que recuerdan "su participación activa en el
proceso dictatorial de América Latina".
El texto de la declaración emitida, ya enviado a organizaciones
humanitarias de Argentina, Brasil y Uruguay, es el siguiente:
"La Comisión del Acervo de la Lucha Contra la Dictadura viene a público
manifestar su repudio a la presencia del coronel uruguayo Manuel
Cordero, así como la de otros torturadores, en territorio brasileño".
"Consideramos que nuestra patria no puede servir de refugio a notorios
violadores de los Derechos Humanos".
"Los datos sobre el referido coronel uruguayo revelan su comportamiento
criminal y su participación activa en el proceso dictatorial de América
Latina (Operación Cóndor) y justifica nuestra indignación".
La declaración fue firmada en Porto Alegre, el 17 de marzo de 2005.
Antecedentes
El coronel retirado Juan Manuel Cordero Piacentini, nacido el 15 de
setiembre de 1938, ingresó al Ejército Nacional el 1º de marzo de 1951 y
pasó a prestar servicios en el arma de Artillería, donde fue relevado
para integrar el Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas
(OCOA) que operó en varios países de la región.
Dentro de la OCOA se lo conocía por el número 303, y también por el
alias "Manolo". Numerosos presos sobrevivientes de la dictadura lo
acusaron como uno de los principales oficiales secuestradores y torturadores
que operaban en un Centro Clandestino de Detención (CCD), más conocido
como "Automotores Orletti", en Buenos Aires.
Entre otras atrocidades aberrantes, se lo acusó de violar reclusas que
estaban siendo interrogadas bajo duras técnicas de torturas. Su nombre
también está implicado en denuncias por desaparición forzada de
personas, un delito de lesa humanidad, imprescriptible.
El "Plan Cóndor", en el que tuvo participación en su faz operativa
llamada "Operación Cóndor", tenía por objetivo el "exterminio" de todos los
opositores a las dictaduras en al menos seis países de la región sur:
Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay.
Ascendió a capitán en 1967; en 1968 ingresó al Grupo de Artillería Nº
5; realizó en 1973 un curso para Comando del Estado Mayor y operó en
Argentina; en 1974 pasó a integrar la inteligencia militar (S2) del Grupo
de Artillería Nº 5; ascendió a mayor en 1976 y fue destinado al
Servicio de Inteligencia de Defensa (SID) dependiente del Ministerio del
Interior; el 25 de enero de 1977 ya actuaba en la División Ejército III como
integrante de la OCOA; en 1980, ya con el grado de teniente coronel,
continuó en División Ejército III.
En una fugaz comparecencia ante la Justicia Penal que no tuvo mayores
consecuencias, Cordero declaró que entre 1972 y 1984 trabajó en el
Comando General del Ejército, en el Instituto Militar de Estudios Superiores
y en el Servicio de Información de Defensa.
El "desconocido" paradero del "prófugo" de la Justicia Penal
A pesar de que el coronel (r) Cordero ha sido detectado reiteradas
veces por servicios de Inteligencia policiales en distintas ciudades de
Brasil, en particular en localidades cercanas a la frontera con Uruguay,
como Santana do Livramento y Santa Victoria do Palmar, la filial
brasileña de Interpol nunca concretó su captura a pesar de que su detención ya
había sido solicitada por la Justicia argentina.
Imputado de participar en la "Operación Cóndor", la detención de Manuel
Cordero fue solicitada por el juez federal argentino Rodolfo Canicoba
Corral, y luego mantenida por el magistrado subrogante, el doctor
Guillermo Montenegro. El delito por el que se lo persigue en Uruguay no
amerita una detención para juicio por extradición.
Actuando de oficio, el juez en lo penal de 4º Turno, José Balcaldi, y
el fiscal en lo penal de 14º Turno, Rafael Ubiría, dispusieron que
Manuel Cordero fuera citado a declarar por un delito de "apología del
terrorismo de Estado", que había cometido en una entrevista de prensa en la
que justificó la aplicación de torturas a los presos.
Tras interponer reiterados y repetitivos recursos procesales para
evitar la posibilidad de llegar a ser indagado como imputado, el coronel (r)
Cordero terminó siendo denunciado por el propio juez Balcaldi y el
fiscal Ubiría por un delito de "desacato por ofensa".
La denuncia recayó sobre el despacho del juez en lo penal de 7º Turno,
Pedro Hackenbruch, quien nunca logró la comparecencia del militar,
quien abandonó el país con destino a Brasil antes de que le llegara la
primera notificación que lo obligaba a presentarse en una audiencia.
Incurrió en "incumplimiento de un deber procesal", una falta considerada
menor que no amerita juicio de extradición.
A comienzos de año, el paradero de Cordero fue localizado en la ciudad
brasileña de Santana do Livramento, fronteriza con la ciudad uruguaya
de Rivera. El juez Hackenbruch libró una orden de captura internacional,
y se fue de licencia por diez días.
El juez subrogante, el magistrado en lo penal de 1er. Turno, Juan
Carlos Fernández Lecchini, dejó sin efecto la orden por motivos legales, un
día antes que Interpol procediera a capturar a Manuel Cordero.
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