miércoles, 29 de diciembre de 2004
Por nortinorebelde a las 17:50
El predominio del neoliberalismo en América Latina llevó a un callejón sin salida a la integración que de forma incipiente venía intentándose, afirmó el economista y parlamentario cubano Osvaldo Martínez, al intervenir la pasada semana e una de las sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Martínez mencionó tres elementos que han vaciado de contenido a los pasos integradores en la región.
Uno de ellos fue que los mercados nacionales y el mercado regional latinoamericano eran secundarios y que la gran meta era penetrar en los llamados mercados globales, que en esencia eran los mercados de Estados Unidos y Europa. Los mercados nacionales y el mercado regional —debilitados además por la pobreza y la pésima distribución del ingreso que el neoliberalismo implantó— fueron menospreciados y se entabló una competencia suicida entre los países por exportar hacia los mercados desarrollados. La integración se redujo al comercio y se limitó a intentar exportar hacia mercados de países desarrollados.
Otro concepto fatal para la integración fue el de privatizar al máximo las empresas públicas y desmantelar la capacidad de los estados para regular las economías. Sin regulación y coordinación aportada por los estados, la integración pasó a ser, más que nunca antes, el escenario de competencia entre empresas transnacionales que han sido las diseñadoras de la mayoría de los esquemas de integración existentes.
Por último, el abandono del principio del trato preferencial a los países de menor desarrollo, fue el golpe definitivo a la integración. Los neoliberales impusieron con dogmatismo doctrinal, la más estricta reciprocidad dictada por el mercado. Exigieron a economías más pobres y pequeñas aplicar las mismas medidas que los países de mayor desarrollo y a lo sumo, les concedieron plazos ligeramente mayores.
El resultado ha sido el que podía preverse. El mercado sin regulación y funcionando sobre bases de reciprocidad entre países, fortaleció a los fuertes y debilitó a los débiles; con lo que condenó al fracaso a una integración que solo puede triunfar si es capaz de lograr un desarrollo compartido en el que todos los países avancen, sin que algunos queden irremediablemente rezagados.
Como ejemplo de esa aseveración Martínez señaló que el año 2004 fue para América Latina en cuanto a resultados económicos y sociales, de patética mejoría. La mejoría consiste en un crecimiento del PIB del 5,5%, en el cual destaca el vigoroso crecimiento de la hermana República Bolivariana de Venezuela, que se estima en 18%.
El reflejo social de este crecimiento económico es patético porque los avances consisten en disminuir el número de pobres de 224 a 222 millones y el desempleo de 10,7% a 10%. Pero América Latina, marcada por el neoliberalismo, sigue siendo la región del planeta con la más injusta distribución del ingreso, arrastra una deuda externa de 782 mil millones de dólares que mantiene a los países en constantes renegociaciones bajo las reglas y la condicionalidad del FMI, tiene al 60% de sus niñas y niños sumidos en la pobreza y 53 millones de sus habitantes padecen hambre.
Osvaldo Martínez señaló que los resultados económicos previsibles en América Latina se vinculan estrechamente con el desempeño de la economía de Estados Unidos, y las fuertes señales que indican problemas económicos aun mayores para Estados Unidos en el próximo año, dan cuenta de la fragilidad del crecimiento dependiente latinoamericano.
El economista aseguró que, en cambio, la Declaración Conjunta y el Acuerdo suscrito por los Presidentes de Venezuela y Cuba para la aplicación del ALBA rompe con la integración sobre bases neoliberales y coloca el viejo anhelo bolivariano y martiano en su cauce correcto de solidaridad y cooperación, verdadero beneficio mutuo para los participantes y rechazo a la propuesta norteamericana de integrar la América Latina como apéndice anexado de Estados Unidos, mediante la aplicación del ALCA o de Tratados Bilaterales de Libre Comercio de igual naturaleza que este.
Fuente: Visiones Alternativas
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